martes, 1 de septiembre de 2009

Res cogitans

Estaba yo caminando por las calles de mi imaginación había ya dejado la televisión, cual regalo mundano me había otorgado esta al ver un rostro difuso rubio sonriente de una mujer mas o menos de mi misma edad; retuve nombre y apellidos grabé en mi memoria los datos y comencé a pensar que quizá ella desde la distancia que nos separa podría apaciguar como perfecta desconocida que es mis mas profundas carencias del lado sentimental. El idioma no seria problema empezaríamos a conocernos por el contacto visual si ella no rehusaría a mirarme o se asustase por mi descuidada apariencia propia de alguien que nació con el don de la despreocupación y la virtud de la mas disimulada fealdad, realmente cuando me imagino procuro verme mas o menos galante bien parecido pero esta vez iba a ser honesto con ambas, si mi conciencia contase como tal acompañante de la ignota pero deseada mujer.

Superadas las trabas del primer contacto, y aquí ya entraría en desconcierto, procedería a acercarme paso a paso como en el ajedrez hacia una distancia cortés pero a su vez con declaración de intenciones a ver cual seria su respuesta, si ella se aleja o muestra signos de indiferencia aprovecharía esos instantes para mirarla por última vez admirando sus movimientos así como sus gestos y cada una de sus pupilas, tal vez no me dé tiempo de todo esto pero procuraría engañar al mismísimo Cronos para capturar ese video fugaz, ese cortometraje en mis recuerdos. Pero si por el contrario ella admitiese el más mínimo interés hacia mi persona habría de fijarme si lo demuestra o lo oculta, si no lo demuestra en la primera impresión haría un ademán hacia ella a la antigua usanza haciéndole ver que siento ganas de entablar una conversación, si esta se muestra sorprendida por mi actitud tal vez de una manera tajante o insignificante yo actuaría de una manera mas normal y le diría mi nombre en mi lengua intentando que esta dijese el suyo en la que le concierne.

Las peripecias que sucediesen en el caso hipotético de que ella intentase comunicarse conmigo luego de no haber rechazado mis pasos ajedréciles, haber ocultado el sutil interés presente hacia mi habiéndome despreciado el ademán arcaico yo actuando de forma natural expresándome en mi idioma y ella en el suyo serian rocambolescas y semi eternas o durarían un corto intervalo de tiempo. Sin embargo si ella mostrara o mostrase signos de leve interés hacia este servidor con la imaginación agotada entre dimes y diretes el acercamiento seria más ameno y diferiría de los otros. Primeramente le obsequiaría con una sonrisa made with my feelings que desde un primer momento le indicaría mis mas sentidos sentimientos hacia ella en un lenguaje universal casi tanto como el suyo, su reacción podría ser variada dependiendo de sus gustos o pretensiones pero yo me inclino por describir dos: gusto y disgusto.

Al haberle sonreído ella pudiera o pudiese mostrarse indiferente o esquiva, tal vez negando lo evidente para mí y superfluo para ella, cuestión de sentimientos paralelos o confluyentes según cada expectativa; ella seguramente ejecutaría por antonomasia la clásica sonrisa despectiva en señal alusiva de este rehúso al amor profano desde un punto de vista divino dada su excepcional belleza contada subjetivamente desde mi pueril modo de amar y comprender las relaciones interpersonales según su particular juicio. Por el otro lado queda la afinidad que esa sonrisa sincera pudiese haber producido en la dama y su meticulosa y acertada respuesta, ya que la mayoría de las mujeres sabe como comportarse ante estos casos de galantería torpe e indecisa de hombres como yo, si es que los hay, que habrán de lidiar con estas situaciones; la respuesta ideal seria otra sonrisa y un inicio de galantería por ambos lados, pero dada mi imaginación a la espontaneidad esta opina que la mujer tomará la iniciativa por un motivo o por el otro o simplemente porque la situación lo requiriese.

Habiéndome ganado la atención de esta mujer por mérito conjunto, omitiendo quienes me han ayudando sobreentendiendo esto, queda por saber si la diosa fortuna ejercerá su influencia entre esta semi desconocida y yo o de una manera detestable brillará por su ausencia; si de ausencias se tratase todo quedaría en una charla entre ella y un perfecto desconocido que abogó por sentirse acompañado por la aterciopelada voz y subjetiva adjetivación epíteta de su belleza, más tortura aún para mis quijotescos sentimientos la piadosa partenaire olvidaría la velada en poco tiempo. En cuanto a deidades interceptoras se refiere este exponente del género femenino, subjuntivamente pseudo-machistamente hablando, de una manera objetiva analizarla positivamente, en el caso superlativo de encontrarlas, todas mis cualidades positivas desde un punto de vista critico y arribarla a la feliz conclusión que mi persona no le ha hecho perder el tiempo sino la ha llevado por la senda de la empatía alejándola de toda apatía.

Luego de establecer lazos de afectiva cordialidad nuestras reuniones irían incrementando en tiempo y número o por el contrario irían menguando y decreciendo si le resultase repetitivo y con poco atractivo intelectual, hecha la disyuntiva comienzo por ella, mi imaginación confirma que soy un ser pensante y por ende existo por lo tanto esta me plantea las dos caras de la moneda tratando de demostrarme a mi mismo las posibles situaciones hecha la aclaración demuestra lo monótono y la falsa filosofía que apearían a esta de mi vida. Mi lado positivo estipula algo mutuo irrompible que pide a gritos estabilidad sin embargo todo fluye y mi imaginación advierte la triste realidad su novio aparece en televisión, Internet y prensa.

La tela de Aracné

Aracné era una mujer mitológica griega que en su afán orgulloso desafió a Palas Atenea para ver quien hacia los tejidos mas hermosos, en plena competencia ella bordó las aventuras amorosas de Zeus y eso la diosa Atenea no lo pudo perdonar: como forma de castigo ejemplar la metamorfoseó en una araña obligándola a tejer su tela sin reconocimiento alguno por parte de ningún hombre. Y desde esta época los padres advierten a sus hijos que el orgullo pierde así como también la soberbia y en menor medida la pedantería.

Desde que tenía tres o cuatro años mi madre dedicó mucho tiempo a mi educación, cosa que agradezco mucho, amén de la que recibía en el jardín de infantes o kindergarten y gracias a esto ya podía leer desde muy temprana edad; ella me decía que yo era muy inteligente y lo peor es que me lo creía. Esa supuesta inteligencia traía consigo pseudo orgullo, arrogancia y también pedantería propias de un niño que ignora la máxima socrática de humildad “Solo sé que no sé nada”.

— ¡Míralo al boludo este!

Es lo que decían mis compañeritos de la salita de peritas en el jardincito e incluso los maestros cuando me oían hablar y pedantear con términos prestados de la televisión como Austral, hiperinflación, cabaretera, etc... .Palabras, que lamentablemente estaban a la orden del dia en ese lapso de tiempo que correspondía a la Argentina de Alfonsin y al paleomenemismo.

— ¿Pero vos sabés lo que estás diciendo nene?
— Este… sí -Los australes son fruta podrida de la hiperinflación cabaretera que ha sufrido el país- afirmaba yo luego de haber reproducido íntegramente las palabras de un monólogo del Tato Bores.

Mi señorita de jardín de infantes estaba ante un drama de grave dualidad, no sabia si yo era un niño prodigio o un deslenguado infante. Ahí se queda la cosa — pensaba ella — sin darle demasiada importancia al asunto, sin embargo tuve que ir obligado al psicopedagogo cuando tomé por costumbre rematar todos mis garabatos con negro sobre lo dibujado.

Al rato de haber ido al especialista escuché, a propósito, la conversación entre mis padres y la maestra sobre la sentencia del susodicho; que ellos mantenían sin el menor reparo de que yo les oiga.

— El chico quiere llamar la atención y no sabe como, se aburre en clase y empieza a increpar a la maestra sobre el porqué de las actividades monótonas de usar la tijerita y la Plasticola además de dibujar esos horribles mamarrachos acabados en negro. Porque según alega “La seño cree que somos bobitos”.

Cuando se referían a llamar la atención pensaba que decían que yo llamaba a una compañerita inexistente cuyo nombre era Atención Sánchez y que nunca la encontraba por eso no sabía como llamarla. Mucho mas tarde me di cuenta que había muchísima gente que también quería llamar la atención y por consiguiente que no todos debían buscar a la misma compañerita, esto fue una gran desilusión para mí porque pasé a considerarme de soñador a imbécil.

Con respecto a las palabras monótona y alega no tenia ni la más remota idea de sus significados así que presupuse erróneamente por el contexto que monótonas era andar en dos motos a la vez, pero me preguntaba como corchos íbamos a andar en motos con la tijera y la plasticola en la mano o dibujando y además siendo tan chiquitos no sabíamos algunos andar ni en bici. Alega me sonaba mas a nombre de tortuga ninja así que hasta que cumplí trece años pensaba que alega era algo así como el quinto beatle de las tortugas ninja.

Mis papis, que así les llamaba por entonces, hablaron conmigo sobre el tema de mi supuesto trastorno de conducta y me tuvieron como un cuarto de hora del tiempo del cual recuerdo estas palabras:

—Mijo sos inteligente pero portate bien
—Hacele caso a la señorita y no contestés tonterías

Luego del transcurso de unos meses relativamente tranquilos con alguno que otro altercado que no viene al caso mis padres, el psicopedagogo y mi maestra llegaron a la conclusión conjunta que para mantener al crío, es decir yo en mi infancia, sosegado había que darle más actividades que al resto de los niños. Esto creo que influyó negativamente en mí cansándome hasta tal punto que en el dia de hoy soy muy vago en todos los sentidos, esta argumentación es válida ya que viene bien para justificar lo a veces injustificable.

Al llegar a la educación primaria me pasó tres cuartos de lo mismo, además yo era el nene con el vocabulario más extenso pero a su vez el menos aceptado y pisoteado de forma no literal en la escuela Belgrano. Intenté encajar de muchas maneras, traté de meterme en una escuela de fútbol inclusive, pero todos mis esfuerzos eran vanos. Seguía siendo el mismo niño pedante, pseudo orgulloso y soberbio de siempre para todos los demás.

A los diez años el amor llamó a mis puertas, bueno mas bien golpeó mis narices, resulta que me empezó a gustar una chiquita de clase que es hija de una bioquímica de mi ciudad y no sabia que hacer para conquistarla. Por esos años yo pensaba mas en que gusto tenia la sal mas que en el noviazgo en sí así que me fue difícil acceder a su corazón, mas bien imposible, recuerdo vagamente que le di una flor que corté del patio y ella la cambió por dos suaves cachetaditas que sabían a beso; y semanas mas tarde cuando dije que le quería dar un piquito ella me dio otras dos cachetadas que, caprichosamente, ya no me sabia a beso sino mas bien a un doble dolor tanto amoroso como físico.

Desde esa fatídico dia no volví a fijarme mucho en una chica hasta entrados ya los doce años para trece, edad en la que me llevé oto chasco amoroso cuando la chica mas alta de la clase me dio calabazas. En fin que por el momento para un chico que hablaba hasta por los codos y era tenido en cuenta por los demás como un raro espécimen de boludo manifiesto el amor no era un asunto por el cual podía sentirme un agraciado pero si un desgraciado.

Volviendo al tema de la pedantería, el orgullo, la soberbia y otros defectos derivados de estos; resulta que al cambiarme de escuela a los trece años a un liceo católico de enseñanza secundaria. Justo cuando supuestamente había superado mis defectos conocí a un tal Miguelito que era incluso más pedante y soberbio que yo; el pibe en cuestión usaba una retórica demasiado pintoresca, gesticulaba exageradamente y hacia unos ademanes que nos producían risa.

Yo ofendido porque había otro que tenía todas las de ganar a la hora de ser el mas honorable dialéctico de entre los estudiantes, decidí volver a mis viejos vicios palabreriles y, como Aracne, competí con el en varias conversaciones en público para ver quién era el mejor que se expresaba y hacia virguerías con la verba.El resultado no fue otro que las risas de los presentes por las conversaciones que manteníamos y el empate técnico que nos fue otorgado a ambos por el arbitro de las contiendas, la profesora de lengua.

Yo sabía que grosso modo había cumplido con mi deber, el de defender mi honor y orgullo ante un adversario bastante adversativo a mis palabras en lo referente a lo gramático y bastante pesadito. Al empatar en nuestra particular contienda sentía que había traicionado a mis grandes defectos pero eso me hizo madurar y comprender que pese a todo los padres tienen razón cuando aconsejan sobre estos asuntos tal y como hacían los antiguos griegos en sus mitos nos previenen de los peligros que aguardan a los incautos como nosotros desde que salimos del cascarón.

Ayer fue San José,dia del padre en España, e independientemente de la religión que uno profese es un dia para aprovechar más que nunca para agradecer a nuestros padres su apoyo incondicional año tras año o recordarlos con cariño si ya no nos acompañan en este mundo; yo también este dia agradezco el apoyo de mi madre que junto a mi padre hicieron de mí lo que ahora soy. Es verdad que tengo más defectos que virtudes pero las principales cualidades humanas y valores morales que me acompañan en esta vida han sido forjados en gran parte en mi carácter por el efecto inmediato de la educación que recibí de estos.

Nosotros al crecer hacemos nuestros propios tejidos que buscan rozar la perfección. Pero sin embargo están bastante mal elaborados y por ese motivo nuestros padres nos demuestran las perfecciones en la técnica que han ido logrando a lo largo de su existencia para que no nos equivoquemos en el camino de la vida; además nos advierten de los errores que han cometido hasta la fecha al tejer sus destinos y es en ese momento cuando queremos bordar igual que ellos sacando nuestras propias conclusiones derivadas de su experiencia conscientes que en cualquier momento podemos ser castigados por Atenea si somos engreídos a la hora de exponer nuestros bordados existenciales ante los dioses o hacemos caso omiso de estos, que en este caso se nos presentan como las virtudes y valores transmitidos a través de nuestros progenitores, la reprensión por parte de la diosa no será convertirnos en arañas sino más bien que nuestros semejantes nos pisoteen psicológicamente como a estos arácnidos de cuatro patas a la hora de establecer relaciones interpersonales.

La vida en resumidas cuentas es como la tela de Aracne: está diseñada para ser perfecta y disfrutada por cada uno de nosotros, pero si no somos consecuentes y benevolentes con nuestros actos en general corremos el serio riesgo de vivir como arañas, tejiendo lo que otros destruirán o ignorarán por el solo hecho de ser personas aprovechadoras y vividoras como las arañas.

La otra Pampa

Hay cosas que ya no podemos cambiar cuando nos vamos a vivir a España, los argentinos y los españoles somos parecidos pero tenemos una cantidad considerable de diferencias, mientras nosotros mandamos todo a la concha de la lora ellos simplemente lo mandan a tomar por culo, como quien se regodea de esa insana actividad. Eso no es todo hasta hay algunos argentinos que dejándose llevar por las circunstancias también emplean estos términos en vez del clásico que te den por el orto.

Estas cosas pasan porque poco a poco nos agallegamos o españolizamos convirtiendo nuestro vocabulario en un extenso compendio de joputa, hijo de la re mil puta, mal cogido, mal follado,, follador, garchador, julay, trolo y muchas otras palabras que enriquecen extensamente nuestros vocabularios.

Estos aspectos nos convierten en unos doctos a la hora de expresarnos ante nuestros iguales, dos culturas unidas por las puteadas. En un principio tienen que ver con la expresividad que nos caracteriza a hispanos y argentos que se unen ante el invasor lingüístico, el gran desencuentro —la diferencia profunda entre españoles y argentinos— reside en que, hinchamos por distintas selecciones nacionales.

Un rojigualdo y un albiceleste corren distinta suerte en los mundiales de fútbol pero básicamente se caen bien a la hora de reunirse en un bareto o chevecheria a tomar birra o cervecita.Tomar o beber, ahí está la cuestión. La diferencia entre estos verbos es careta y realmente no importa mientras no sea el verbo coger.

Para no hablar de sexo, por ejemplo, sólo es necesario emplear bien el verbo coger, ya que este se utiliza por estos lares para referirse a agarrar objetos y no a juntar los pelos. Otro símil ocurre cuando empleamos la palabra concha que para nosotros representa una parte de la anatomía femenina y para ellos represente el continente, es decir es el nombre propio de varias sobrinas, primas, cuñadas, amigas etc.

—Oye, tío, que mí suegra se llama así jeje a ella puedes mandarla a tomar por culo —dirá en este momento el lector español, que ya habrá advertido mi copy-paste con modificaciones en el texto.

—Lo siento en el alma, querido amigo, pero esto es una parodia con plagio reconocido y tu suegra es respetable hasta que acabe mi tercera cerveza— Espetaria yo.

En cuanto a política y ya tomando un matiz serio en el resto del texto; ellos están mucho mejor parados ya que sus dos principales partidos afanan menos o como ellos dirían mangan menos,caso aparte es el referido al ámbito urbanístico en el cual ellos y nosotros peleamos codo a codo en el afano. Sin embargo si comparamos a Zapatero con Kirchner veríamos a simple vista que uno es un pingüino que roza lo autocrático y el otro un autómata pseudo pacifista con talante. En fin que todos vivimos revolcados en un merengue y en el mismo lodo todos manoseados como diría Gardel en el nuevo siglo XXI.

No; no ¡Menem no! Decimos casi la totalidad de los argentinos.

Y es que acá casi todos los habitantes del Estado español te preguntan ¿Cómo es posible que un país tan grande y rico como la Argentina haya llegado a tal extremo de pobreza? Y a vos te dan ganas de meterte bajo tierra o ahorcarte con la bandera, pero simplemente y en tomo amable intentás ser cortés y les decís casi siempre una cosa diferente pero con la misma intencionalidad como:“y sí la culpa la tienen los políticos que se afanaron todo pero también nosotros que somos los que los votamos”.

En realidad, nos resulta agobiante hablar del tema con los spanish porque en España si bien han pasado épocas malas allí estaba la Unión Europea para la consiguiente recuperación económica amén de los ingresos de la diáspora española .Mientras que a nosotros nos la mete doblada el FMI el BID y vaya a saber que otro organismo “porculero” y la historia se repite desde la famosa Barelly Brothers.

—No estoy de acuerdo, argentino. Aquí todos curramos desde que España es España, no jodas tío- diria una vez mas el español.Y en su parte tiene razón no podemos resentirnos en nosotros esta el cambio y no en la bronca para con los ajenos llámense estos estadounidenses, judíos, británicos, españoles, etc. Basta de hipocresía seamos consecuentes de una vez por todas.
En lugar de ver los defectos de los otros, necesitamos saber el porqué de nuestros defectos como país y buscar la solución urgentemente.

Las ideas de primer y tercer mundo respectivamente nos debería asquear a todos los que nos consideramos equitativos entre seres humanos ya que si bien las economías y el nivel de vida difieren considerablemente entre los pluriculturales estados del globo formamos parte de un solo mundo y no debemos dividirlo por el contrario habríamos de buscar las cosas que nos unan y el libre comercio igualitario, esto lo presento tal y como algún progre sostenerla en su discurso. ¿Qué es lo moralmente correcto? Desde mi punto de vista principalmente es aquello por lo cual nadie resulta perjudicado sino mas bien por el contrario lo común y beneficioso para todos.

Hoy once de Marzo de 2007 dejo de lado todas mis diferencias con los españoles, los habitantes nativos de la otra Pampa, y me siento uno mas de ellos ya que hoy se cumplen tres años de aquel fatídico atentado de 2004 en donde Murieron 191 personas y más de 1.700 resultaron heridas. Yo compararía estos hechos con los del atentado a la AMIA y a la embajada de Israel cuyo recuerdo aún queda latente en nuestras mentes y que provocó tanto dolor entre los nuestros como el que también me provocó a mí, a todos los residentes en España y a la comunidad internacional demostrando masivamente el rechazo en diversas manifestaciones a lo largo del territorio español y parte del extranjero.

Sin embargo la desinformación prevaleció y no supimos hasta muy tarde quienes fueron los verdaderos perpetradores de tal fatalidad. Sea como sea el pueblo salió a la calle en clara evidencia de responsabilidad cívica y demostró al mundo su dolor por lo acaecido.

La realidad se nos presenta como un asunto muy triste, iniciado el conflicto ya desde la época de Diocleciano en donde el imperio romano se dividió en Oriente y Occidente, aunque este no es realmente el problema sino el fanatismo religioso y nacional que se desarrolla en diversas partes del globo sean estas occidentales u orientales y profesen la religión que profesen. Se mata por un pedazo de tierra, por dogmas religiosos carentes de sentido común, unos pozos de petróleo o para inflar la moneda nacional, en fin cosas del imperialismo; pero la reacción por parte del invadido no se hace esperar ya que a nadie le gusta que entren a su país a apoderarse de sus recursos naturales o simplemente porque buscan cualquier excusa para invadir con sus tropas.
Este queridos lectores es el caso de Irak y el causante de que las facciones terroristas atenten sobre territorio español bajo la advertencia de quienes enviaban tropas serian castigados, no intento justificar sus actos sino simplemente hacer saber que cada acción política tanto a nivel local como internacional tiene sus consecuencias.

Los argentinos y los españoles somos dos naciones destrozadas por el accionar terrorista en distintas circunstancias pero sin embargo con un mismo dolor que se hace extensible a cada una de nuestras personas, la impotencia por el hecho de que nuestros políticos hayan provocado de una forma consciente o inconsciente estas muertes de inocentes que nunca se habrían imaginado que iban a morir por culpa de la incompetencia de nuestros lideres. Somos víctimas de un modelo político, social y económico que se extiende por todo el globo y de la debilidad de organismos como la ONU a la hora de juzgar severamente a quien como potencia imperial y junto a sus aliados sale en búsqueda de armas de destrucción masivas cuando en realidad lo que busca es el petróleo, el negocio de reconstrucción del país y provocar gastos excesivos en una campaña bélica que a la larga beneficierán a los jefes de estado involucrados en esta.

Y ahora luego de los vaivenes en Irak que aún no han finalizado al presidente de los estadounidenses de Norteamérica, que es así como se deberían llamar y no americanos haciendo propio un adjetivo que nos corresponde a todos los americanos desde Canadienses hasta Argentinos, no se le ocurre otra feliz idea que venir de gira por Sudamérica para competir con otro líder no menos peligroso que este.

Cuestiones a tener en cuenta:

Nosotros, los argentinos, deberíamos aprender a mantener una política propia independiente de influencias e intereses ajenos en nuestra forma de autogobierno. Sin embargo debemos tener los brazos abiertos a cuanto jefe de estado extranjero pise nuestro suelo, impera estabilizar nuestra economía local y hacernos con el control de nuestras empresas estatales lejos de medidas populistas como las de nuestras naciones hermanas de Bolivia y Venezuela aspirando a ser una vez mas granero del mundo pero también sin descuidar los sectores secundario y terciario de nuestra nación.

Y ellos, mantener esa noble monarquía pero con miras al federalismo de las autonomías sin afectar a la carta magna ni a la estabilidad del país.

En fin dos tierras o pampas que se unen en un mismo sentimiento el de gratitud y hermandad una hacia la otra.